Mapa de la geografía musical. Diez ciudades a golpe de canción

La música con su poder evocador puede llevarnos en tranvía por Lisboa, subirnos al Empire State o crear el ambiente de una tarde en Ipanema. Sin trenes ni aeropuertos, las canciones nos teletransportan a cualquier rincón del mundo en un mini tour de apenas cinco minutos.

Rita Abundancia

Lisboa. Foto de Joao Reguengos en Unsplash

 

Lisboa

La capital portuguesa ha fascinado tanto a músicos, escritores y poetas que la lista de canciones sobre ella puede ordenarse por barrios. Menina Lisboa, de Amália Rodrigues, tal vez sea una de las más populares, pero la cantante portuguesa contaba también en su repertorio con Lisboa nao sejas francesa y con Madrugada de Alfama.

 La vida de Carlos do Carmo estuvo ligada a esta ciudad y sus canciones así lo demuestran como Lisboa menina e moça o Bairro Alto. Madredeus le dedica también temas como Moro en Lisboa o Alfama. Pero la atracción de esta urbe no solo se ha dejado ver entre sus hijos o compatriotas, sino entre otros artistas como Loquillo, con su tema Lisboa.

 

Madrid

Sabina es el poeta por excelencia de esta ciudad con Pongamos que hablo de Madrid y Yo me bajo en Atocha, pero otros muchos músicos le han cantado a la capital española.

Balada de Madrid, del argentino Moris; Lady Madrid, de Pereza; En las calles de Madrid, de Loquillo y los Trogloditas; Vente pa Madrid, de Ketama o Te dejo Madrid, de Shakira. En esta última, la estrella colombiana canta: “Ay me voy otra vez/Ahí te dejo Madrid/tus rutinas de piel/ Y tus ganas de huir/Yo no quiero cobardes/que me hagan sufrir/Mejor le digo adiós/a tu boca de anís”.

 

Nueva York

Aunque la canción por excelencia de esta metrópolis universal, New York, New York, se relaciona con Frank Sinatra; la verdad es que es un tema que compusieron John Kander y Fred Ebb para que fuera cantado por Liza Minelli en la película homónima de Scorsese.

Walk on the wild side, canción mítica de todos los tiempos, no es sino una crónica de la vida en el estudio neoyorquino de Andy Warhol, The Factory, interpretada por Lou Reed. Nueva York puede ser el cielo y el infierno y The Rising, compuesta por Bruce Springsteen un año después de los atentados del 11-S, habla de cómo resistir en los malos tiempos.

Entre los que ven la botella medio llena y cantan las bondades de esta urbe está Billy Joel, que compuso New York state of mind cuando estaba en Los Ángeles y echaba de menos su Bronx natal; Blossom Dearie, con su I’ll take Manhatan; Billie Holiday, con Autumn in New York o Jay-Z y Alicia Keys, con Empire State of Mind, donde el rapero cuenta su trayectoria desde sus inicios humildes al estrellato.

 

París

Cuando se piensa en la ciudad del Sena, automáticamente se escucha la melodía de Sous le ciel de París, a poder ser interpretada por Edith Piaf, con sus inconfundibles acordeones, en la que el gorrión francés habla de lo apto que es este lugar para los enamorados.

Les champs Elysées, de Joe Dessin, es otro clásico parisino en el que su autor habla de las excelencias de recorrer esta avenida “bajo el sol, la lluvia, a medianoche o a mediodía”. Vanessa Paradis y la neoyorquina Lana del Rey también han rendido tributo a la ciudad de la luz. La primera con La Seine y la segunda con París, en la que le pide a su amor que la lleve a la ciudad francesa cuanto antes (“si no abandonamos esta ciudad ahora/ nunca saldremos de ella con vida”).

 

La Habana

Es probable que a día de hoy una de las canciones más escuchadas sobre la ciudad caribeña sea Locos por mi Habana, de Manolito Simonet y su trabuco. Un tema para bailar, que describe la urbe moderna, agitada, intensa y musical ( “por eso me gusta La Habana/ porque en La Habana hay una pila de locos”).

Los Van Van han cantado también a esta ciudad en La Habana no aguanta más, tema de 1984 que trataba con humor el desplazamiento poblacional de las provincias a la capital; y en Havana City, homenaje a los coches antiguos que circulan por sus calles (“cualquiera en La Habana tiene un amigo llamado José/ que seguro que está alquilando un Chevrolet del 53”). En Mi hermosa Habana, el rapero Aldo (Los Aldeanos) utiliza el título de un bolero de los años 60 para criticar la situación social (“oh mi Habana, no sé si es tu malecón una distracción/o una extensa oficina de inmigración”).

Entre los temas clásicos, no hay que olvidar Esto no es una elegía, de Silvio Rodríguez, (aunque está dedicado a una mujer, con escenario habanero) y Habana, de Fito Páez.

 

Río de Janeiro

Garota de Ipamena, compuesta en 1962 con letra de Vinícius de Moraes y música de Antônio Carlos Jobim, ha inmortalizado a la playa más popular de esta ciudad brasileña.

Corcovado es una historia de amor con la montaña como telón de fondo (“mucha calma para pensar/tener tiempo para soñar/desde la ventana se ve Corcovado/El Redentor, qué lindo”). Aquele abraço, de Gilberto Gil, es una samba que abrió los juegos olímpicos de Río del 2016. A pesar de la alegría que destila esta canción, fue escrita por su autor antes de ir al exilio, en 1969, después de haber estado detenido durante meses por la dictadura militar (1964-1986).

Alma Bohemia, es una oda al barrio carioca de Lapa y Samba do Avião, escrita por Antônio Carlos Jobim, es otra declaración de incondicionalidad a la ciudad brasileña.

 

Londres

Otra de las ciudades más cantadas es la capital inglesa, aunque si hubiera que buscarle un himno este sería definitivamente London Calling, de The Clash, que refleja los tiempos convulsos pero excitantes de los inicios del punk, con Margaret Thatcher como telón de fondo político.

Streets of London, de Ralph McTell, es un canto al Londres de los marginados (“como puedes decirme que estás solo/y decir que el sol no sale para ti/déjame llevarte de la mano por las calles de Londres/ te enseñaré algo que te hará cambiar de opinión”).

En I don’t want to go to Chelsea, Elvis Costello deja claro que éste no es el barrio londinense que más le seduce. Lilly Allen también canta a la capital inglesa en LDN ( abreviatura de Londres), una alegre celebración de la multiculturalidad de esta urbe con mezcla de ska, pop, reggae y calipso; y Adele tampoco se queda atrás con Hometown Glory, una oda a su ciudad natal.

 

San Francisco

Una de las ciudades en las que todos los compositores parecen sentirse muy a gusto es esta.  La más famosa de sus melodías la creó Scott McKenzie en 1967, San Francisco, en donde contaba las excelencias del lugar coincidiendo con el movimiento hippy. Chris Isaak cantó también a esta urbe en San francisco Days; y Train la añoró en Save me, San Francisco (“he estado arriba, he estado abajo/he estado tan malditamente perdido desde que no estás cerca/ he sido reagge y calipso/¿Por qué no me salvas, San Francisco?”).

San Francisco (Youve got me), de Village People, es una oda a la libertad sexual y a la desinhibición de esta ciudad en los momentos álgidos de esta banda; mientras que los blues sobre este destino son numerosos. Los más destacados: Frisco Blues, de John Lee Hooker; Mean old Frisco, de Big Boy y San Francisco Bay Blues, que versionaron tantos, como Janis Joplin o Eric Clapton.

 

Berlín

The Passenger es una de las canciones más conocidas de Iggy Pop y un himno para cualquier viajero. Pero además, su fuente de inspiración fue uno de los muchos viajes en el metro berlinés que Iggy realizaba cuando se retiró a la capital alemana con David Bowie, con la sana intención de dejar las drogas.

 

Wind of Change, de Scorpions, es seguramente otro de los himnos de esta urbe. La letra esta inspirada en los cambios políticos en Europa del Este que ocurrían a finales de los noventa, como la caída del muro de Berlín, el incremento de la libertad en el bloque comunista y el final de la Guerra fría.

Berlin, de Lou Reed, narra los encuentros del músico con su amante en la Alemania dividida de 1973. REM también dedicó un tema a esta ciudad, Überlin; al igual que Coque Malla en su Berlín, (“hoy voy a empezar a construir/ la casa donde estaré/ para toda la vida/Voy a recorrer esta ciudad/voy a quedarme en Berlín/para toda la vida”).

 

Roma

El himno por excelencia de la capital italiana, Arrivederci Roma, es una canción de 1955 con música de Renato Rascel y letra de Pietro Garinei y Sandro Giovannini, que se hizo para la película del mismo nombre, y que ha sido cantada por infinidad de artistas, desde Dean Martin a Nat King Cole.

La banda sonora de La dolce Vita, a cargo de Nino Rota, es también una melodía que muchos identifican instantáneamente con esta ciudad. El gran Luciano Pavarotti solía cantar Chitarra Romana, una canción popular italiana de los años 30, otro clásico en el top ten de esta urbe.

La ciudad eterna es el escenario de una despedida en la canción de Elvis Presley, Heart of Rome (“en un momento me dejarás/ emprendiendo el viaje de vuelta a casa/pronto estaré solo, el que te ama/la la la la la, en el corazón de Roma”). A ella le cantaron muchos artistas en los 50-60 como Frank Sinatra, en Three Coins in the Fountain, o Dean Martin en On an evening in Rome.

11+
Sin Comentarios

Deja una respuesta

Tu email no será publicado.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.